Así superé mi miedo escénico para conquistar al público

Facebook
Twitter
LinkedIn
Google+
WhatsApp

No soy buen orador en público, sufro el síndrome del miedo escénico, es superior a mí, y sin embargo hace 2 días conseguí mantener el interés de un auditorio entero, ¡durante 4 horas! Más de medio centenar de personas para aprender de marketing Online.

Sí, de marketing Online y no de paradisíacos destinos turísticos ni de deliciosas recetas gastronómicas.

¿He dicho 4 horas?. No, más tiempo, porque la duración programada se quedó corta ante las preguntas de los asistentes. Acabé al galope acabando la ponencia sobre la bocina tras rebasar incluso el tiempo de prórroga. “Perdona Diego, pero no queda más remedio que terminar, vamos a cerrar el edificio”, anunció la organizadora de Bilbao Ekintza, la agencia de desarrollo económico del Ayuntamiento.

La gente seguía en sus asientos haciendo preguntas. Seguramente exagero, pero siento que podrían haber estado otras 2 horas más. Nos tuvieron que echar (de buen rollo, por supuesto. Luego nos tomamos todos unos pintxos en el vestíbulo 😛).

Más señales de éxito, la propia organizadora destacaba que se había creado una gran expectación, que prácticamente el 100% de las personas inscritas había asistido. Que la charla había tenido una participación bastante superior de lo habitual en el ciclo de conferencias.

Y lo que más me importa a mi, repartí más tarjetas de visita que un croupier fichas en un casino de Las Vegas. Sembrar para cosechar.

Supongo que querrás saber como un tipo como yo que incluso tartamudea en público pudo superar el miedo escénico para hablar en público. Sigue leyendo porque encontrarás recomendaciones que te ayudarán en todo tipo de encuentros sociales, como pequeñas reuniones de trabajo o charlas comerciales.

Incluso en una conferencia. Si yo he podido, ¡tu también!.

Diego Artola testimonio miedo escénico

Reflexión general: Practica.

Ves a Messi hoy, menudo genio, ¿verdad?. Pues hubo un tiempo en el que era incapaz de chutar recto a la pelota. Vale, probablemente no tuviera ni 3 años y ni se acuerde. Pero la única forma de mejorar en la vida es practicar, practicar y después practicar todavía más. Y Messi ha practicado tanto que ha desarrollado su talento a niveles extraordinarios. Todos tenemos mucho margen de mejora, créeme. A nuestro nivel, también somos Messi.

 

[piopialo vcboxed=”1″]La única forma de hablar mejor en público es practicar, practicar y después practicar todavía más[/piopialo][piopialo vcboxed=”1″][/piopialo]  

Voy erradicando las malditas coletillas, que se cuelan como un tic incontrolable. Las frases inacabadas en el aire porque se secan las ideas, porque entras en un pequeño vacío de pánico. Mi lenguaje corporal gana dinamismo, seguridad, acompaña a un lenguaje más fluido.

Estoy derrotando al troll del nerviosismo, de la inseguridad.

Acabar con ese fantasma es hacer de cada presentación un acto rutinario. No tienes que inventar la pólvora, sólo necesitarser tu mismo, tal como eres con un grupo de amigos. Expresarte con soltura y con gracia. Con tu gracia. Ante todo, no te disfraces de lo que no eres.

Aquí te dejo un vídeo con consejos muy interesantes para hablar en público.

No te hagas un relaxing cup of café con leche. Por lo menos para hablar 😉

FASE PREVIA

Un título atractivo con demanda

Cómo hacer de tu Web un Killer de Ventas. El título de la ponencia era claro, retador y ofrece un beneficio incontestable, vender más. Parece irresistible. ¿Quién no quiere vender más en Internet?. Pregunté a la audiencia y todos levantaron la mano.

Parece obvio, ¿no?. Cuidado, la obviedad no deja de tener un peligroso componente de subjetividad. Muchas veces sentimos algo tan evidente que no nos molestamos en constatarlo. La realidad nos pone luego en nuestro sitio. Era evidente…..pero sólo en nuestro entorno. No existía un interés generalizado.

No hay demanda. Resultado, nos vienen 4 gatos. Fracaso.

Mi experiencia me dice que vender en Internet es complicado, especialmente para los negocios que acaban de salir. De hecho, es la principal asignatura pendiente de los blogger.

Con Cómo hacer de tu Web un Killer de Ventas toco la herida. Si vienes es porque no consigues vender. Para cambiar esta realidad proponía un sistema de captación de clientes combinando preferentemente la web con el email.

Es un tema de la máxima necesidad para autónomos y emprendedores. Sin ingresos se cierra. Fin de la historia.

 

El escenario y el anfitrión

Impartí por primera vez la conferencia en abril en una versión reducida de 2 horas. Misma temática e idéntico titular. La afluencia fue de cerca de 20 personas, menos de la mitad. ¿En este tiempo qué ha ocurrido?. Principalmente que la conferencia saltó de Bilbao Eutokia, un vivero de empresas asociado al Ayuntamiento, a Bilbao Ekintza, la agencia de desarrollo.

De la última parada de metro de Bilbao, en la frontera de la ciudad, al centro, a 7 minutos andando del Museo Guggenheim. De una agencia en el segundo escalafón municipal a un organismo central del Ayuntamiento.

En definitiva, el instituto convocante ascendió de nivel y disfrutaba de una mayor capacidad de convocatoria y visibilidad.

El resultado confirma la importancia de una fuerte base de datos a la hora de lanzar cualquier iniciativa por Email. La agenda de actividades de Bilbao Ekintza le ha permitido construir una gran comunidad de usuarios y se nota en su poder de atracción. Estar bajo su paraguas supone disfrutar de su sello de calidad.

Entonces, ¿fue un error preparar la primera charla en Bilbao Eutokia?. De ninguna de las maneras. De hecho, lo volvería a hacer. Para torear en plazas grandes antes tienes que hacerlo en las pequeñas. Nadie apuesta por ti si no has demostrado antes tu valía.

Sí, hasta los míticos Beatles tuvieron que empezar tocando en pequeños clubes.

Además, me sirvió de banco de pruebas. Lo de practicar no lo digo por decir. Tengo mi pequeño gimnasio de hablar en público en el coworking de mi localidad, Getxo. Allí una vez al mes doy una conferencia en el foro de emprendedoresEmprende con tu taza. Y me ayuda, vaya que sí.

 

FASE DE PREPARACIÓN

Trabajo y ensayo

¿No te fluyen las palabras como un Cicerón del senado romano?. ¿Te cuesta improvisar frases para la posteridad?. Enhorabuena, perteneces al 99,9% de los mortales. Detrás de un ponente hablando con asombrosa facilidad hay trabajo y ensayo. La parte oculta del éxito.

La organización es tu red de seguridad. Preparar una ponencia con todos los cabos atados elimina en gran medida el riesgo de errores. Tienes que ir cargado de certezas, con la lección bien aprendida. Eres el experto, ¿recuerdas?

Sin la incertidumbre de pequeñas dudas el horizonte se ve más claro, se despejan los nubarrones de la inseguridad.

Otra fórmula fundamental para la comunicación, escrita u oral, Online o tradicional: Ideas claras. Tan sencillo como una ficha, una idea. Lanza un mensaje concreto y no te vas por la tangente.

Una temática tan amplia como vender en Internet no la podía cubrir en una única conferencia. Ni siquiera a lo largo de 4 horas. Tenía que dejarme cosas en el tintero. ¿Crees que es un problema?, todo lo contrario, supone una oportunidad añadida de exhibir tu conocimiento en las conversaciones posteriores a la ponencia.

Y quien sabe, de esas conversaciones puede surgir algo más que una pregunta. ¿Qué te parece un cliente?. Recuerda, ten a mano una tarjeta de visita actualizada y atractiva.

Ante el nerviosismo, relax

Despídete de la ansiedad, llega el dóctor relax. Ante todo, momento Zen. Aíslate en una nube de tranquilidad, sin ruido, sin tensiones. Desactiva tu nerviosismo, o por lo menos no alimentes al monstruo para que crezca tan fuerte que te domine en la escena.

El día de la conferencia hice algo que siempre he querido hacer, (y que me toca la moral cuando me lo hacen a mi), decirle a mi secretaria, no me pases ninguna llamada, no estoy para nadie. Que a gusto me quedé. Mi yo ponente habló con mi yo secretaria y liquidamos cualquier cosa de la agenda.

Me liberé del estrés del día a día. Utilicé la jornada como ensayo general reproduciendo mi intervención en voz alta. No descarto que algún vecino pensase que estoy majara. Es una posibilidad bastante probable. ¡Y tendrán razón!

Rematé las horas previas disfrutando de uno de esos primeros días otoñales, con ese ambiente acogedor de la humedad cálida que silencia los ruidos de la calle. Antes de recoger a mi hija de la parada del colegio estaba cumpliendo un ritual otoñal, recolectar la primera oleada de castañas. Me parecen preciosas con su tono marrón cobrizo y su tacto sedoso, como si los duendes las encerasen en las ramas del árbol.

Para tranquilizarme normalmente me asomó a mi terraza y pierdo la mirada en la inmensidad del mar. Con tanta nube ese día no había mucha inmensidad, la verdad. Pero aquí os enseño unas vistas.

Paisaje Mar

Y me preparé para salir anticipadamente y así evitar carreras a destiempo para llegar a la hora.

Todo muy Zen, ¿no?. No lo creas, la cuidadora llegó 40 minutos tarde (ser padre es una maravilla, pero ¡cómo te complica la vida!). Salí tan apresuradamente que ni cogí ni chamarra ni paraguas. Y Bilbao me recibió con un diluvio. Mi segunda ducha del día.

Pero cuando estás en modo Zen nada puede con tu buen ánimo.

Así que recuerda, Zen Power.

CONFERENCIA

Lucha contra el miedo escénico

La psicología es pura ficción. Esto no lo dice Freud, lo digo yo, pero es una forma de pensar que me está ayudando mucho. Lo sé, soy un psicólogo de pacotilla, igual que uno de los millones de seleccionadores de fútbol amateur que no tiene ni idea. Sólo piensa, un vaso se ve diferente con pensamiento positivo que negativo, ¡pero tiene la misma cantidad de agua!.

La mente juega con la realidad. Te puede hundir o hacerte crecer. El miedo escénico es irracional. Ves una masa de gente desconocida y de repente te sientes en terreno hóstil. Amenazado. Suena fuerte, pero es así.

Te puede el ambiente, la masa, la amenaza. Nadie te va a comer, pero es una ilusión. Estás inseguro. Así que hay que coger las riendas y decirle a tus miedos, ¡cállate mentiroso!.

La verdad es que al principio hablar en público resultó un poco complicado. Ves a la gente con cara de Póker, silenciosa, no sabes si les gusta lo que dices o no. Yo tampoco facilitaba una buena atmósfera, me mostraba encorsetado, demasiado preocupado en hablar despacio para que se me entendiera. Tan pendiente de controlar cada palabra que a veces perdía el hilo.

Para salir de esa situación empecé a fijarme en los rostros para percibir a las personas. Y me refugié en los asistentes más expresivos, aquellos que reaccionaban con gestos a mis palabras, que sonreían y asentían. En ese momento dejé de hablar a la masa y conversaba con esas personas.

Fije mi mirada en ellos. Y empecé a sentir que los nervios desaparecían.

Ritmo

Fue lanzar un pequeño ejercicio de participación y activar a la gente. Escapaba del modelo rígido de ponente que habla a un público pasivo. Propuse retratar al máximo detalle el retrato de un cliente tipo. A elegir, negocios reales o hipotéticos.

Y entonces se disparó la imaginación de los asistentes con proyectos originales, realizables o no. Y ya la ficha del cliente, con nombre incluido, era puro ocio. Se escuchaban las risas cómplices, la gente se lo estaba pasando bien.

El clima se había distendido ayudado por planteamientos originales como explicar la importancia del cliente ideal en la figura de Pablo Iglesias. La pregunta era: Si fueras responsable de Alcampo, sus supermercados fetiche, que harías para venderle.

Mi reflexión era que conociendo a tu cliente ideal tus posibilidades de venta se multiplican porque descubres todos los resortes emocionales que le impulsan a comprar. Es tener telepatía y leer su mente.

Rompí el ritmo. Hice algo diferente y logré la implicación de la gente.

[piopialo vcboxed=”1″]Rompí el ritmo. Hice algo diferente y logré la implicación de la gente[/piopialo]

El caso es que la participación tuvo el efecto del descorche de una botella. Una vez abierto no paró de fluir y en muchos momentos la charla pareció un diálogo. El ambiente fue distendido, surgían debates a cada rato. Pero no avanzaba.

Había que acelerar. Y entonces me solté yo. Ya no había miedo escénico, sólo la idea de llegar hasta el final. Me llené de energía, tenía que ser dinámico a la fuerza para meter el turbo. Puede que se me entendiera menos, pero creo que resulté más convincente.

Lo malo es que me salté dos sesiones grupales planificadas que hubieran dado mucho juego.

Así que ya ves. No hay una fórmula secreta para hablar en público y dominar el miedo escénico, más bien mucho trabajo. Y tener las ideas claras, saber qué contar y cómo hacerlo.

Una buena planificación y un espíritu positivo me dieron las armas para superar la prueba de fuego de hablar en público. Lo demás es salir afuera a comerte el mundo.

Así que ya sabes, sal de la zona de confort, es difícil pero no hay otro remedio para avanzar. Después ves el camino recorrido y estás todo orgulloso. Mi próxima parada, un hangout para una conferencia Online. ¿Te apuntarías?

Después de esta larga reflexión, anímate. Coméntame: ¿Cómo han sido tus experiencias de hablar en público?.

Y ante todo recuerda,

#ComunicaYVenderás

 

Así superé mi miedo escénico para conquistar al público
Puntúa el post

Soy copywriter de marca personal para emprendedores que quieren brillar. Conmigo aprenderás a diferenciarte para destacar. Descubre el Copywriting&Marca Personal!!

Facebook
Twitter
LinkedIn
Google+
WhatsApp

7 comentarios en “Así superé mi miedo escénico para conquistar al público

  1. Hola Diego,

    Lo primero felicitarte y darte la enhorabuena por esa gran conferencia. Si hubiera estado más cerca me hubiese encantado acompañarte.

    Nadie se libra de ese troll del miedo y la inseguridad. Y mira que es feo. Por lo que es de agradecer tus consejos y que compartas en primera persona esa maravillosa experiencia.

    Yo no me he visto aún en la situación. Me guardo el post por si llegara. Aunque quizás te pida mejor una clase práctica.

    Un fuerte abrazo y a disfrutarlo. 🙂

    • Gracias amiga.

      Yo la verdad es que soy un tranquilo nervioso. En ese tipo de situaciones soy un manojo de nervios por dentro. Al final es todo mental, así que lo mejor es enfocarse en las cosas positivas y tratar de disfrutarlas. Y encontrar en el público un rostro amigo que te pueda tranquilizar.

      Y si te puedo ayudar, no lo dudes. Me encantará 🙂

  2. Hola, Diego!

    Jolín, qué post más honesto y necesario. Lo suscribo de principio a fin!

    Dices muy bien: para hablar en público no hay secretos. Sólo hay que practicar y ser uno mismo. Cuando estamos delante de personas que no conocemos y tenemos que hablar con ellas queremos gustarles, convencerles… para mí, ésa es la base principal del miedo escénico: la creencia de que tenemos que gustar a los demás, de que los demás tienen que estar de acuerdo con nosotros.

    ¡Y no! Lo que en realidad debemos hacer es ser nosotros, sin maquillajes ni artificios. Hablar como hablaríamos a un grupo de amigos, aunque el discurso esté practicado y ensayado una y mil veces. (De algo así hablo precisamente en el vídeo que he publicado hoy: http://www.tecomunicas.com/storytelling-presentaciones/ )

    Y no te preocupes por lo que piensen los vecinos… los míos ya no sé ni qué deben de pensar de mí con tanto ensayo y tanto vídeo, ajajaj!

    Un saludo y nos leemos!

    • Muchas gracias Irene!

      La verdad es que no me puedo considerar un experto en la oratoria, como tu, ojalá. Pero necesitaba racionalizar mis miedos para tener una respuesta y un antídoto. Eso o fracasar y ofrecer una imagen pobre. Será el miedo al fracaso al sentirte tan solo delante de todos. Realmente no había leído documentación al respecto, es un poco lo que genera el ponerme delante del batallón de fusilamiento que sientes que es toda esa gente con cara seria.

      A veces dan ganas de salir corriendo, jaja!

      Me voy a ver ahora tu vídeo. Tengo ganas de probar yo también.

      Abrazos!

      • Jajaja, a mí muchas veces me ha pasado eso de empezar una presentación y ver a todo el mundo con cara de pocos amigos. Pero eso es normal, y generalmente dice mucho más de tu público que de ti: no es que tú estés distante o que no demuestres confianza, es que ellos están tensos porque desconocen lo que les vas a decir… y la incertidumbre es algo que los seres humanos no llevamos demasiado bien!!!

        Lo más importante es tener en mente que tú no puedes gustar o convencer a nadie, porque eso es una decisión de tu público. Con lo cual, lo único que te queda es ser tú mismo y disfrutar. Y ese simple pensamiento es transformador (porque transforma las caras serias y tensas en caras relajadas, ajajajaja).

        Ya verás, poco a poco irás cogiéndole el gustillo a esto de hablar en público. Luego llega en punto en que es un subidón de adrenalina muuuuuuy adictivo!!!

        Un abrazo!

  3. Hola Diego.

    Concuerdo contigo en que para tener éxito al exponerse al público se necesitan dos ingredientes clave. Uno es la planificación y la preparación previa. Y el otro es simplemente hacerlo o, como tú dijiste, “salir afuera y comerte el mundo”. El dominio del arte de hablar en público viene con la práctica, y es esencial atreverse a hacerlo. Lo mismo le pasa a los músicos: necesitan exponerse a la audiencia con regularidad para poder vencer el nerviosismo que produce el tocar en público. No hay otra forma; simplemente tienes que vencer el miedo y atreverte.

    Mi felicitaciones por la realización de esta actividad. Excelente reflexión sobre tu experiencia. Gracias pro compartir.

    • Gracias por tu comentario Angel. Me hace especial ilusión viniendo de ti, que eres un artista curtido en mil batallas en el escenario. Así que de esto sabes un rato, yo todavía me consideró en prescolar 😉

      Gracias!

Deja un comentario

*

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies